5.8.10

Minimalismo en CDRyan

Con A tenemos una especie de concurso que consiste en caer en descredito frente al otro cuando las recomendaciones que nos hacemos en cuestiones diversas, suelen salir deplorables. Pero cuando acertamos con el otro, exigimos que se publique en prensa quien atinó.

Así que si, A hoy atinó cuando me linkeo a Christopher David Ryan, un diseñador gráfico minimalista (si, minimalista= masconmenos= pocaimagen= pococolor), que aun en el minimalismo inserta el concepto (y uno tan adicto que es al concepto, claro, se enlovea).

Mientras visitan directamente su blog, por aquí dejo un popurrí de lo que más me atrajo:








3.8.10

Tiempos y lugares

Por J:

-Y sino querías que ocurriera, por qué se dio?
-Porque estaba en el lugar equivocado en el momento indicado.

Momentos estelares

Por M:
Por razones que aun no entiendo, mis momentos estelares de reflexión ocurren mientras laboro en la cocina, o mientras atravieso trancones.

Coffe and Cigarretes (2003)

Coffe and Cigarretes es cinta de Jim Jarmusch que consta de 11 cuadros independientes que tiene un único hilo que los atraviesa a todos: conversaciones frente a una mesa en la que se comparten café (o té en su defecto; por quienes me afilio) y cigarrillos.

Si bien es un largometraje, mi mente la ha convertido en un corto en el cual solo existe un primer y único cuadro denominado “Strange to meet you”. En este cuadro ocurren dos cosas: un personaje explica que sus sueños transcurren tan rápido como una carrera de Indy Car, por lo cual lo cual no podría contar ninguno (mi cabeza también tiene como los dvd un botón que dice X16), y los personajes transpapelan sus vidas como si las llevaran en sobres y pudieran entregárselas uno a otro (recurso exquisito). Además la protagoniza Roberto Benigni que es de los míos.

Los cuadros restantes pasaron laterales y con ellos no tuve colapso alguno.

1.8.10

Del licor y sus razones

Hay momentos en los que se hacen preguntas y uno, tan descomplicado que viene, levanta la mano creyendo que estará inmerso dentro de una ola de manos que opinan de manera similar, que también les ha pasado esto y aquello, y que democráticamente manifiestan su apoyo con la posición, que la propia mano arriba, trata de defender.

Pero no. A veces la mano se le va quedando a uno arriba, y no hay manos, y no hay ola y a la gente no le pasa ni esto ni aquello. Y uno trata de averiguar con su madre si realmente uno no es un androide, y si no lo es, uno quiere saber porque solo a uno le pasa esto.

Comencé con el licor a una edad avanzada: 21. Avanzada porque las posibilidades daban para que fuera más temprano, y porque los diecitantos hubieran sido edades fenomenales para pasear la ebriedad sin remilgo. No ocurrió. Mientras mis amigos gateaban la ciudad, yo empeñaba esos años en la defensa por la posición del no consumo, con argumentos que fueron tan variados como ingenuos: daños neuronales, alcohol como excusa para el aglutinante social, mafia de las empresas productoras, pasividad del consumidor, etc.

Llegados los 21, el consumo como el no consumo se dio por la única razón que realmente soy capaz ahora de sostener con propiedad: porque si. Porque un día sí y otro no. Porque hoy si destapála.

Pero aquí hay algo que me ocurrió y por lo que ya he preguntado a mama si realmente mi padre no habita Saturno: en la navegación por mares alcohólicos he tratado de corroborar algunas propiedades medicinales importantes como el olvido y la inconsciencia, y he logrado llegar primero al vomito inducido que a cualquiera de ellas. Por el contrario, en los registros experimentales en momentos de consumo, recuerdo todo lo que ocurre con un grado de detalle mayor al que tengo en momentos de sobriedad, y puedo razonar, si bien no siempre mejor, nunca peor. He escrito fragmentos de mis tesis y programado numéricamente cálculos complejos con resultados óptimos, he estudiado para exámenes de materias últimas que me han permitido obtener grados académicos, he conversado con amigos encontrando soluciones a problemas impensables, y he disfrutado como nunca lecturas y conciertos (a propósito de esto creo que el alcohol tiene propiedades acústicas importantes; mejora el stereo de un modo impresionante).

Ok, ok; también he insultado y alagado con palabras no muy religiosas a un par de mujeres que lo merecían en ambos casos. Pero el alcohol no modifico en ese momento la escala de valores que sobre ellas tenía en momentos de sobriedad: aun nadando en ginebra los dinosaurios conservaban sus facciones, y a los bomboncitos no se les deformaba su belleza. Con el licor lo único que viene es un poco de valentía, que permite poner en boca esa información que penosamente se retiene en sobriedad. Clarifica, comunica. No muta los conceptos. Razono del mismo modo en sobriedad que bajo sus efectos.

El leve vaivén, la mirada perdida, el retardo entre la orden del envío del brazo y su respuesta, son efectos innegables, aun cuando de ser necesario, puedan disimularse.

Y así es que me han venido obrando las copas y así me han ido preguntando por qué me ocurre lo que ocurre.

PDT: No importan las cantidades sino las calidades. Satanas hizo el tequila a su imagen y semejanza para lograr detonarme con dolores de cabeza, y la pureza del ginebra siempre bendijo mis estados.

Acerca de la resaca

M me envía un articulo del Malpensante que lleva como protagonista la resaca, referida como guayabo, en esta tierra tan sabrosa. Varios apartes merecieron el reposteo:

Muchas de las curas probablemente funcionen por su principiodistractor: Considera las comidas picantes, por ejemplo. Se distrae la función del organismo que pasa de lidiar con el alcohol a lidiar con los condimentos, que también son una toxina. Así que tienes nuevos problemas –con tu estómago, con tu esófago, con tu respiración– además del dolor de cabeza, o de tener que ir al baño cada cinco minutos.

Estoy completamente de acuerdo. O por lo menos la practica esta completamente de acuerdo. Una manera en la que un problema se difumina es teniendo otro problema. Si bien la causa no se soluciona, ya la atención varía de un punto a otro, con lo cual el agotamiento por una misma fuente desaparece.

Otros fragmentos curiosos fueron:

Hay otros remedios no ingeribles. Amazon vende un antifaz refrigerable, un inhalador de aromaterapia y una estatua de vinil de santa Viviana, la patrona de los enguayabados. Viene con su pedestal y una plegaria especial.

El remedio de botiquín más ampliamente usado es sin duda la aspirina. El Advil o
ibuprofeno y el Alka-Seltzer –existe una fórmula especial para los guayabos, Alka-Seltzer Wake-Up-Call– son probablemente los que le siguen en popularidad. (El Tylenol o acetaminofén no debe usarse porque el alcohol aumenta su toxicidad para el hígado.)

Hace cinco años hubo agitación en la prensa por otro remedio de botiquín llamado RU-21 (Are you twenty-one: ¿tienes veintiún años?). Según los informes, esta maravilla de droga es producto de 25 años de una cuidadosa investigación de la Academia Rusa de las Ciencias, que la desarrolló para los agentes del KGB, quienes debían estar sobrios mientras emborrachaban a sus contactos y les sacaban información.

Es probable que una cura exitosa para el guayabo tarde en llegar. Mientras tanto, no es fácil simpatizar con los enemigos del alcohol, tan numerosos, por ejemplo en Estados Unidos, y que carecen de sentido del humor y, sobre todo, del sentido trágico de la vida. Parecen no saber que la gente quiere olvidarse de muchas cosas. En palabras del aforista inglés William Bolitho, “el camino más corto para salir de Manchester es... una botella de ginebra Gordon’s”.

Mi fuente: Bauhaus

El diseño que es otra de mis obsesiones-decepciones, me lleva a notificar el enamoramiento puro que sufro por esta fuente: Bauhaus. En el link puede leerse su historia; historia que traciende del diseño a la filosofía.

Recordando a Violeta

Leyendo a Zambra recordé esta canción (que no es una canción sino una suerte de libro sagrado de la tristeza, hermoso, sublime) que conocí en medio de refrigeradas tardes valdivianas, cuando le pedía a S que tratara de mostrarme algo en lo que pudiera cifrar su país.

Violeta Parra, una mujer que hizo del dolor algo tan bello como esto.

LA JARDINERA
Violeta Parra

Para olvidarme de ti
voy a cultivar la tierra,
en ella espero encontrar
remedio para mis penas.

Aquí plantaré el rosal
de las espinas más gruesas,
tendré lista la corona
para cuando en mi te mueras.

Para mi tristeza violeta azul,
clavelina roja pa mi pasión
y para saber si me correspondes
deshojo un blanco manzanillón.
Si me quierés mucho, poquito, nada,
tranquilo queda mi corazón.

Creciendo irán poco a poco
los alegres pensamientos
cuando ya estén florecidos
irá lejos tu recuerdo.

De la flor de la amapola
seré su mejor amiga,
la pondré bajo la almohada
para dormirme tranquila.

Cogollo de toronjil,
cuando me aumentan las penas
las flores de mi jardín
han de ser mis enfermeras.

Y si acaso yo me ausento
antes que tú te arrepientas
heredarás estas flores,
ven a curarte con ellas

De los fines de este blog

Abrí el blog, entre otras cosas para tratar de curar diminutamente mi psicorigidez. Para poder escribir cosas sin querer llevar todo a una novela universal, o a un ensayo que recogiera las miradas desde la antigüedad hasta hoy (ensayos y novelas que evidentemente nunca escribiré por incapacidad, por indisciplina, por mí mismo, porque no sirven de nada (como nada sirve de nada), porque no me entretienen más que dos minutos y para ello deberían entretenerme un tercero).

El objetivo del blog era recoger las minucias, lo fragmentos, el recortado de ideas que me puede entregar mi cabeza. Pero todo se fue transformando, y la psicorrigidez que deseaba mandar al traste emergió como el prado, que aun con concreto encima, encuentra sus resquicios. Para postear me exigía tiempo, cuando debía hacerlo de inmediato. Fragmento y no elaboración era el fin.

Y entonces, dejaron de aparecer aquí las conversaciones de msn, las ingeniosas respuestas del tendero, las sugerencias hechas en el transporte público y todos los demases que hacen que la la dimensión literaria pueda tener algún sentido. Si las letras no me fueran sensibles, nada de esto sería tan deliciosamente divertido.

Así que tratando de atacar nuevamente mi psicorrigidez, enlisto lo que por lo menos debió haber sido esta semana el blog, y no lo fue.
  1. X: Ve, véndeme una librita de carne pero que salga bien buena pues. No me vas a engañar!
    Y: Miamor, el que la engaña está en la casa.
    X: (Risas) Y vos como lo adivinaste?
    Y: Mami, es que yo soy sobrino del pulpo (léase Paul)
    (lease además que no pude seguir escuchando la conversación –que evidentemente continuo-, pues la pantalla mostro el 67 que era mi numero, y mientras pedía mis libras de carne lamentaba que tras haber leído toda la noche anterior a Pauls, no tenía la mas mínima posibilidad de elaborar una frase que pudiera detener a una mujer de ese modo.
  2. M es Burócrata. M trabaja en una industria politicosocial. M me informa que entre muchos de sus proyectos están tratando de diseñar un material multimedia para los niños en zonas de conflicto armado. Todo consiste en que se les van haciendo preguntas, y ellos van tomando decisiones y viendo las consecuencias que van teniendo y la situación en que van quedando.
    Estimo que diseñar un software así para adultos sería muy fácil. En principio todo consiste en diseñar una última diapositiva que pudiera simbolizar que al final todo se va a la mierda, y las que van en el intermedio, mostrar que siempre estamos por irnos allí, aunque sentimos como si lo estuviéramos.
  3. Con A tomamos una única cerveza afanosamente pues mi mama ha dejado sus llaves y hay que volver a casa a su rescate. Aun así, me doy tiempo y corroboro que en la pared del lugar en que nos encontramos han hecho que la gente escriba las preguntas que se le van atravesando. Me entretengo como nunca diciendo que si, que si fui a bodies, que eso de que E=mc^2 nuca lo tuve claro y que evidentemente “yo no se donde va, yo no se donde va mi vidaaaa!!!”.
    Me sentía como en aquellos programas de televisión en los que detrás de la cámara hay personas levantando pancartas para que el protagonista sepa que puede decir, y lo salven a él, siempre tan imbécil, de su precaria imaginación. A respondió algunas de mis brillantes preguntas leídas en la pared.
  4. X: Ah sí, y como para qué?
    Y: La literatura se diseño con el fin de que en cualquier descuido se te pueda estar cayendo la falda.

Fotografía, Vlad Efteine

El blog Univers d’Artistes acabada de publicar estas fotografías de Vlad Efteine, que me hacen añorar de nuevo inclinarme a lo conceptual de la fotografía.